Un periodista promedio prefiere preguntar antes que ser interrogado, cuestionar antes que ser cuestionado, analizar antes que ser analizado y sintetizar antes que ser sintetizado por la mente de otro.
En medio del encantador caos de un sábado caraqueño, Luis Carlos Díaz me entrevistó. Y yo, tratando de superar mi miedo “escénico”, dejo acá el resultado.







