Y sí, para nadie es un secreto: al mundo le hace falta poesía. Para el que aprecia un buen verso y un mensaje, un poema es siempre un gran regalo. A veces los poemas llegan a uno por accidente, otras veces llegan cuando deben.
Yo no puedo darle al mundo esa poesía que tanto le falta, pero puedo ponerles a mano este manojo sencillo, directo, hermoso. Ojalá les arranquen al menos una sonrisa o les traigan algún buen recuerdo.







